Tras tu larga trayectoria en este sector, ¿cuáles serían las transformaciones más significativas desde que comenzaste tu carrera?
Mucho en la industria editorial se ha mantenido igual: los editores siguen seleccionando escritores increíbles y asegurándose de que los libros lleguen a sus lectores. Sigue siendo una industria muy centrada en las personas, y las ferias del libro y conferencias presenciales continúan funcionando bien.
Sin embargo, es en la transformación tecnológica donde hemos visto el mayor impacto. Cuando me uní al sector, aún no se habían inventado el Kindle, el iPad ni el iPhone. Sin duda, Amazon y Apple cambiaron el rumbo de la industria, introduciendo nuevas formas de leer (especialmente en el caso de los libros electrónicos y audiolibros) y nuevas maneras de distribuir el contenido. Esto ha modificado significativamente el panorama minorista y ha permitido a los editores llegar a más personas desde el punto de vista geográfico y lograr que quienes antes tenían un acceso limitado a los libros y ahora pueden consumirlos.
La autopublicación se ha disparado, y ahora cualquiera puede publicar su libro y dar a conocer sus obras al mundo en distintos formatos y a través de diversos canales. Cuando la autopublicación comenzó a popularizarse, se pensó que plantearía importantes retos a las editoriales tradicionales; sin embargo, no les ha restado actividad, sino que ha potenciado su papel y su imagen de cazatalentos que pueden aportar un valor añadido real a los escritores.
La inteligencia artificial es la próxima transformación que impactará sobre la industria editorial. Ganemos o no las batallas legales sobre licencias y remuneración por derechos de autor, la IA mejorará la eficiencia de los editores y cambiará la forma en que los lectores elijan consumir información. Esto también repercutirá en las habilidades y experiencias que los editores necesitan, lo que cambiará la fisonomía de la mano de obra.
A lo largo de todas estas transformaciones, los libros físicos han logrado sobrevivir, a diferencia de otros medios creativos (cine, música, videojuegos). Los libros siguen siendo objetos de colección, regalos y piezas hermosas que la gente desea conservar, ¡y que siga siendo así!
¿Cómo describirías la iniciativa Publishers Without Borders?
Publishers Without Borders (PWB) es una iniciativa de base que comenzó como una acción durante el Covid, que serviría para mantener conectados a los profesionales del sector editorial durante los confinamientos, pero que ha crecido y prosperado gracias al compromiso de sus miembros.
Aunque PWB no es una organización de miembros en el sentido estricto, es una comunidad de personas con ideas afines que quieren conectar con sus colegas internacionales. Es un foro para compartir información sobre oportunidades globales en el sector editorial, pedir consejos y establecer contacto en ferias del libro y conferencias alrededor del mundo. Está diseñado como un espacio seguro, alejado de la política y el discurso de odio, y sigue los principios establecidos por la Asociación Internacional de Editores.
¿Por qué crees que es necesario destacar el liderazgo femenino en la industria del libro?
La edición es en gran medida (en muchos países, aunque no en todos) una industria dominada por mujeres, pero en la mayoría de los países el liderazgo de los grupos editoriales corporativos es masculino. Muchas editoriales independientes son dirigidas por mujeres, que a menudo se han desilusionado con la industria editorial y han creado su propia empresa para poder conciliar mejor la vida laboral y personal y aplicar su propia visión.
Algunos países tienen mayorías de empresas dirigidas por mujeres (especialmente en Escandinavia y los países bálticos), sin embargo, lamentablemente, en muchos países el liderazgo sigue siendo mayoritariamente masculino. Por eso es necesario apoyar a las mujeres para que accedan a cargos de liderazgo mediante mentoría y conversaciones sobre cómo romper el techo de cristal y desafiar el statu quo.
¿Cuáles son los tres principales desafíos en la formación de profesionales del libro?
La formación es una parte muy importante del desarrollo profesional y puede realizarse en varios formatos: presencial, a distancia con tutor, a distancia de manera independiente, y formal o informalmente mediante mentoría, seminarios web y aprendizaje entre pares.
Los desafíos suelen centrarse en:
- El costo, la formación formal puede ser muy cara y difícil de acceder para muchos.
- La relevancia, la ubicación geográfica de los estudiantes puede ser muy diversa y los formadores pueden no conocer las condiciones locales para adaptar su enseñanza, lo que provoca una falta de acceso adecuado a la formación en ciertas partes del mundo.
- Mantenerse al día con la transformación digital, asegurando un equilibrio entre habilidades tradicionales y métodos innovadores.
En un panorama que cambia rápidamente, es esencial que la formación mantenga el ritmo de lo que buscan los empleadores.
¿Cómo definirías Readmagine para alguien que nunca ha participado antes?
Readmagine es la oportunidad perfecta para tomarse un respiro y escuchar a expertos mundiales de nuestro sector. Es una conferencia ideal para debatir largo y tendido sobre los principales retos que afectan a nuestro sector. No solo es una ciudad maravillosa para visitar, sino que el propio recinto es precioso y se presta realmente a este tipo de interacción. Es una maravillosa mezcla de experiencias españolas e internacionales que comparten y disfrutan todos los participantes.




