La exposición Lecturas de cabecera, que recogió la obra de cincuenta artistas dedicados a la ilustración de libros infantiles que participaron en la Bienal Ilustrarte (Portugal), reflejó la posibilidad de narrar y leer historias por medio de imágenes.

Lecturas de cabecera fue comisariada en 2013 por los portugueses Eduardo Filipe y Ju Godinho, que decidieron poner en marcha esta bienal después de muchos años de formar una colección privada de originales de algunos de los más famosos ilustradores de Portugal y de otros países, convencidos de que un libro ilustrado puede ser vehículo del mejor arte.

Lecturas de cabecera, según la definición del editor y diseñador Jesús Moreno, se plantea como un bosque un tanto abrumador en el que hay que pasear y volver muchas veces. Este bosque simbólico está formado por mesillas de noche sobre las que hay lámparas encendidas y representa “el tema de lo onírico en el momento en que las últimas líneas leídas del día se mezclan con el inicio del sueño”.

Para descubrir los ciento cincuenta trabajos de los cincuenta artistas seleccionados en esta bienal, los visitantes deben abrir los cajones de las mesillas, cada una dedicada a un artista. Esta posibilidad de abrir cada cajón y no saber lo que puede haber dentro ha seducido a los visitantes.